La violencia armada continúa cobrando vidas en las calles de la capital. La noche de ayer, dos hombres fueron acribillados a sangre fría en el distrito de San Juan de Lurigancho, el más poblado de Lima, en lo que la policía sospecha fue un ajuste de cuentas ligado a mafias de cobro de cupos.
El violento suceso ocurrió a pocos metros de un transitado parque local. Testigos relataron que sicarios a bordo de una motocicleta lineal interceptaron a las víctimas, disparando en ráfaga antes de huir con rumbo desconocido. El pánico se apoderó de los transeúntes y residentes de la zona, quienes se refugiaron en sus viviendas.
“No hay ley, vivimos en tierra de nadie”, expresó un dirigente vecinal, visiblemente afectado. La comunidad ha alzado su voz de protesta exigiendo la declaración de un estado de emergencia focalizado y un incremento real de la presencia policial y militar en las calles. Argumentan que los patrullajes esporádicos del serenazgo son insuficientes frente al poder de fuego del crimen organizado que impera en el distrito.